SmartDisk Monitor: escuchar al disco antes del susto
Imagina que el ordenador empieza a ir raro. Una copia tarda más de la cuenta, un disco desaparece un momento y Windows deja un mensaje que parece escrito para otro Windows. Antes de cambiar piezas a ciegas, vendría bien saber qué está pasando.
Para eso he desarrollado SmartDisk Monitor: una aplicación para Windows que reúne la salud de los discos, su temperatura, desgaste, actividad e historial, y los relaciona con los eventos del sistema. Está disponible, es gratuita y su código está abierto.
No he construido una bola de cristal. He construido una forma de mirar los discos con algo más de criterio que "ayer funcionaba".
Saber qué disco necesita atención
El panel detecta discos físicos, particiones y volúmenes, y permite elegir cuáles quieres monitorizar. Cada disco tiene su tarjeta, con sus datos principales y un estado reconocible. Puedes ver la capacidad disponible, la actividad y los últimos sucesos sin abrir media docena de herramientas.
Debajo hay una distinción que me parece fundamental: no tener un dato no significa tener una avería. Algunos dispositivos USB, controladores RAID o entornos virtuales no exponen información SMART. En ese caso, la aplicación lo indica con un estado neutro. Pintarlo de rojo sería muy vistoso. También sería engañoso.
Una temperatura suelta cuenta media historia
SMART y NVMe aportan datos del propio dispositivo: temperatura, desgaste, errores, horas de encendido y otros contadores, según lo que soporte cada disco. SmartDisk combina esas lecturas con los contadores de rendimiento de Windows para mostrar actividad, velocidad y latencia.
La ficha de cada disco añade el tiempo a la ecuación. Puedes consultar gráficas e histórico y ver las zonas de aviso y crítico sobre el propio gráfico. Así no tienes que memorizar un umbral para interpretar una curva.
Para mí, una pantalla de diagnóstico debe ayudarte a entender una situación. Enseñarte veinte números y dejarte solo con ellos es delegarte el trabajo con una tipografía bonita.
Avisar sin convertirse en el vecino del taladro
Una alerta que se repite en cada medición acaba consiguiendo justo lo contrario de lo que pretende: que dejes de prestarle atención.
He incorporado avisos agrupados por condición, con cronología y acciones para reconocerlos, silenciarlos o archivarlos. La lógica utiliza histéresis para evitar que una lectura que oscila alrededor del umbral genere avisos continuamente. El estado refleja la peor alerta sin resolver, y también puedes seguirlo desde el icono de la bandeja del sistema.
El objetivo es que el aviso conserve su significado. Si todo parece urgente, nada lo parece.
Windows también cuenta cosas; hay que reunirlas
Los discos no viven aislados. Windows registra errores, desconexiones y otros sucesos relacionados con el almacenamiento. SmartDisk recoge los eventos relevantes y los asocia al disco correspondiente cuando puede.
Y cuando no puede asegurarlo, lo dice: la asociación puede ser exacta, inferida o desconocida. El detalle técnico y el XML original siguen disponibles.
Es una decisión pequeña en apariencia, pero importante: prefiero mostrar la incertidumbre a disfrazarla de certeza. Tener métricas e incidencias juntas da contexto para investigar sin ir saltando entre ventanas.
Pruebas cuando tú las pides
También puedes ejecutar pruebas bajo demanda: lectura y escritura, un escaneo del sistema de archivos con chkdsk /scan y un autotest SMART corto si el dispositivo lo admite.
La aplicación muestra el progreso y contempla límites para detener una prueba si la temperatura sube demasiado o queda poco espacio. La prueba de lectura y escritura trabaja con un archivo temporal nuevo; no necesita sobrescribir tus archivos.
No son botones de "arreglarlo todo". Son herramientas para observar y comprobar, con condiciones de ejecución claras. Cuando estás investigando un disco que te preocupa, añadir otro problema al experimento tiene poca gracia.
Compartir el diagnóstico sin regalar tus identificadores
Si necesitas revisar los datos fuera de la aplicación, puedes exportarlos a CSV, JSON o HTML imprimible. También puedes generar un ZIP de diagnóstico que reúne información útil para analizar una incidencia.
Ese paquete está anonimizado por defecto: números de serie, nombre del equipo y usuario se sustituyen. Puedes revisar qué contiene y decidir si incluyes identificadores reales.
Me parece una forma más razonable de pedir ayuda que enviar capturas desperdigadas y cruzar los dedos para no haber compartido algo de más.
Local por defecto. La IA, si la quieres
El inventario, las métricas y el historial se guardan en SQLite, en tu equipo. La monitorización no necesita una cuenta ni un servidor central, y no incorpora telemetría.
La asistencia con IA es una función aparte, opcional y desactivada de fábrica. Si la activas, puede explicar una alerta o el estado de un disco en lenguaje claro. Antes del envío hay anonimización y vista previa; esa consulta sí implica comunicarse con un proveedor externo a través de OpenRouter.
No quiero esconder esa diferencia detrás de un "todo es local". Lo local es la monitorización. La consulta externa ocurre cuando decides usar esa ayuda.
Puedes ajustar frecuencias de recopilación, umbrales, retención del historial, notificaciones, idioma y apariencia. Hay español e inglés, y temas claro, oscuro y automático.
Lo que hay detrás de las pantallas
He desarrollado la aplicación con Tauri y Rust para la parte de escritorio y acceso al sistema, Svelte y TypeScript para la interfaz, y SQLite para conservar el historial. La lectura SMART se apoya en smartctl y en fuentes nativas de Windows.
El trabajo parte de historias de usuario y criterios de aceptación documentados. El repositorio incluye pruebas de lógica, componentes, interfaz y accesibilidad. Las capturas que acompañan esta ficha utilizan datos de ejemplo de las pruebas de interfaz.
Lo interesante para mí está en cómo encajan esas piezas: distinguir un dato ausente de un fallo, conservar el contexto de una alerta, poner límites a las pruebas y permitir compartir información sin exponer identificadores por defecto. Son decisiones que se notan al usar una aplicación, aunque no lleven un cartel.
Disponible para Windows
Puedes encontrarla en la web de SmartDisk Monitor y consultar su código en GitHub. El código propio utiliza licencia MIT.
Funciona en Windows x64: Windows 10 desde la versión 1809, Windows 11 y Windows Server compatible con Experiencia de escritorio. Necesita permisos de administrador para leer los dispositivos físicos. El instalador todavía no está firmado, así que SmartScreen puede mostrar el aviso de editor no reconocido.
Monitoriza mientras hay una sesión iniciada y la aplicación sigue ejecutándose; no es un servicio de Windows. Y, por supuesto, no sustituye las copias de seguridad ni garantiza detectar todos los fallos.
Quiero que te ayude a ver las señales que sí existen y a decidir con más información.
El disco guarda tus datos. Conviene escuchar lo que tenga que decir.
